PianoDisc 228CFX / PianoDisc PD87

Un piano con pianista!

La firma norteamericana PianoDisc es el indiscutible líder mundial en sistemas de reproducción automática para pianos acústicos. Desde su aparición, hace unos pocos años, estos dispositivos fascinan a melómanos de todo el mundo, por su capacidad de ejecutar al piano las piezas musicales del repertorio más variado, con la misma precisión, sensibilidad y graduación de matices que las exhibidas por el artista que las interpretó en el estudio. Y es que, aparte de la “espectacularidad” de ver subir y bajar las teclas, el golpear y reposar de los macillos y el ascenso y descenso de los apagadores, a velocidades incluso vertiginosas si la pieza en ejecución lo conlleva, hay que reconocer sin duda que, por muy buena que sea la calidad de los altavoces y el amplificador de un equipo de música, el realismo obtenido por el vibrar de las cuerdas transmitido a la tapa armónica de un piano “de verdad” es, obviamente, inigualable desde el punto de vista acústico..

Técnica

El “milagro” es posible gracias al progresivo desarrollo que la electrónica digital ha experimentado en los últimos años. Gracias a ella, los datos de altura, intensidad y duración de las notas, así como la acción del pedal, se codifican en forma binaria y se incorporan a un archivo de datos al estilo MIDI. Este archivo se puede encontrar grabado en cualquiera de los tres soportes disponibles en la unidad de control accesible al usuario: memoria de sólo lectura (ROM), disco compacto (CD) o disco flexible de 3,5 pulgadas y alta densidad (Floppy 3,5 HD).

A la hora de la reproducción, los datos mencionados son leidos por la unidad de control, y, mediante las correspondientes decodificaciones y el paso por los circuitos “drivers”, son convertidos a unas señales eléctricas de tensión más elevada, las cuales excitan unos actuadores que “empujan” el extremo posterior de las teclas con el impulso requerido en cada momento. El funcionamiento de estos actuadores, presentes en número idéntico al de teclas, obedece al principio electromagnético recogido en la Ley de Faraday, de manera que la tensión aplicada en cualquiera de ellos produce una variación de campo magnético que desemboca en el movimiento de empuje. Estos actuadores han sido diseñados por PianoDisc, y son el fruto de años de investigación y pruebas, a la vez que el secreto de la precisión del sistema. La unidad que engloba el conjunto de los 88 actuadores que intervienen sobre el teclado, así como el que lo hace sobre el pedal, recibe el nombre comercial de SilentDrive.

PianoDisc 228CFX

PianoDisc dispone en la actualidad de tres diferentes soluciones o productos destinados a dotar a un piano de estas funcionalidades. En esta ocasión nos centraremos en el conocido 228CFX, que presenta la ventaja de ser un sistema escalar, muy potente, y a la vez de precio más reducido que el producto más alto de gama: el Opus7.

Modularidad

Como hemos indicado, el 228CFX es un sistema escalable, que permite la incorporación de diferentes funcionalidades, bien a la hora de su adquisición (lo que suele reportar ciertos descuentos), bien a lo largo de la vida del sistema, cuando el usuario experimenta nuevas necesidades y decide ampliar el equipo.

En esta ocasión hemos tenido la oportunidad de probar la configuración del 228CFX más completa posible, es decir, con todas las funcionalidades extra normalmente disponibles como opción, y todo ello sobre un piano de cola PianoDisc PD87, de 187 cms. de longitud.

Así, la unidad probada dispone de los siguientes elementos:

  • Sistema PianoDisc 228CFX
  • Altavoces Advent AV570
  • Módulo SymphonyPRO
  • Music Expansion Platinum 64Mb.
  • TFT MIDI Record System
  • Sistema Silent QuietTime

Con el sistema PianoDisc 228CFX se entrega un lujoso estuche en cuyo interior se encuentra un completo mando a distancia, así como las instrucciones de uso y el certificado de garantía (de 5 años). Este estuche sirve también de archivador para los CDs y diskettes de música que tengamos. En este sentido, cabe señalar que PianoDisc incluye gratuitamente con el equipo un conjunto de 6 CDs y 6 diskettes de música grabada, correspondientes a diferentes estilos musicales.

Unidad de control 228CFX

La unidad de control se encuentra situada bajo la parte derecha del teclado, fácilmente accesible al usuario. Dispone de una pantalla alfanumérica de 2 x 20 caracteres, cada uno ellos constituidos por una matriz de LEDs de color verdoso, cuya luminosidad permite su fácil lectura.

Una botonera con un total de 15 pulsadores fabricados en goma permite al usuario seleccionar y controlar todas las funciones del sistema.

Empezando por la izquierda, vemos que el primer pulsador es el de encendido de la unidad. Para que este funcione, es necesario activar previamente un interruptor de potencia situado en un transformador instalado en la parte inferior del piano, a la altura del barraje.

A continuación, bajo la pantalla, se encuentran 5 de los pulsadores. Uno de ellos, de mayor longitud y situado en el centro del display, permite acceder a los menús del sistema. Cuando se pulsa, aparecen las opciones en la pantalla, y cada una de ellas se selecciona mediante pulsación del botón que se encuentre debajo de la misma en la pantalla. Esto permite multiplicar el número de opciones seleccionables con tan sólo 4 teclas.

Otras opciones de uso masivo disponen de sus propios botones exclusivos. Siguiendo hacia la derecha, encontramos un botón de selección de fuente, indispensable para elegir de dónde provienen las piezas musicales a ejecutar (Floppy, CD o módulo MusicExpansion).

Más a la derecha encontramos los pulsadores de grabación, para registrar nuestras propias interpretaciones (sólo funcionan si tenemos instalado el TFT MIDI Record System). A continuación, sendos botones de avance/retroceso, que permiten, por un lado, seleccionar la pieza musical siguiente o anterior en el disco o soporte de almacenamiento, y, por otro, avanzar o retroceder dentro de la pieza en ejecución, exactamente igual que un reproductor de CD convencional. Ya por último, los imprescindibles botones Play y Stop, y otro par de pulsadores para subir o bajar el volumen, completan esta pequeña pero completa botonera de control.

Como ya se ha mencionado, con todos los sistemas 228CFX el fabricante suministra un práctico mando a distancia que podemos calificar como verdaderamente completo. Mediante este accesorio es posible utilizar todas las funciones del equipo, siendo la selección de las mismas mucho más fácil, como es lógico, ya que se encuentran claramente más accesibles al estar desplegadas en un número mucho mayor de pulsadores.

Módulo SymphonyPRO y altavoces Advent AV570

A las capacidades estándar del 228CFX, el módulo opcional Symphony PRO añade la de poder reproducir acompañamientos de otros instrumentos. Para ello, normalmente se instalan además un par de altavoces bajo el piano, firmemente fijados al barraje, . Estos altavoces, denominados Advent AV570, son autoamplificados, y podemos decir que proporcionan una potencia y calidad acústica más que notables.

La inclusión de este módulo extiende el repertorio de piezas musicales disponibles hasta prácticamente toda aquella música cuya instrumentación incluya un piano. De hecho, los datos que maneja el módulo SymphonyPRO son también de naturaleza MIDI, con lo que el módulo dispone de todos los instrumentos que se definen en este estándar. Esto permite también almacenar la información musical en forma muy compacta, a la vez que aprovechar las numerosas ventajas que reporta este formato digital. Así, se puede disfrutar de posibilidades como la de, por ejemplo, transportar ascendente o descendentemente un número entero de semitonos la parte del acompañamiento instrumental, como lo hace paralelamente la del piano.

TFT MIDI Record System

Otra funcionalidad disponible como opción, y presente como ya hemos dicho en la unidad probada, la proporciona el módulo llamado TFT MIDI Record system. Este elemento no es más que un circuito electrónico que contiene una tira de sensores ópticos convenientemente instalados bajo el teclado del piano, cada uno de los cuales se encuentra situado bajo su correspondiente tecla.

La bajada de la tecla en cuestión hace descender una pestaña que constituye una barrera que se opondrá al paso de la luz que incide sobre un fotodiodo. El sistema electrónico mide la velocidad de oscurecimiento de la luz, que se relaciona directamente con la de descenso de la tecla, lo cual permite estimar y cuantificar la intensidad con la que sonó el piano.

Durante la ejecución del pianista, el conjunto de valores así obtenidos se va enviando secuencialmente a la unidad de control. Allí la secuencia de datos puede ser almacenada para que el 228CFX la pueda reproducir de nuevo sobre el piano cuando se desee. Se tiene de esta forma un práctico sistema de grabación.

Si, por el contrario, la información recibida se transfiriese directamente al módulo de sonidos, y, al mismo tiempo, se pudiera bloquear el golpeo de los macillos sobre las cuerdas, tendríamos entonces un verdadero sistema silent para tocar sin molestar a los vecinos. Para que esto último sea posible, existe bajo la bancada del piano (situada a la izquierda del teclado), una palanca fácilmente accesible al usuario, que permite enmudecer el instrumento mediante el accionamiento de un mecanismo que interrumpe el recorrido de los macillos e impide, por milímetros, el impacto de los mismos contra las cuerdas. El conjunto de este sistema de frenado de los macillos, el circuito de sensores TFT MIDI Record System, el módulo de sonidos del 228CFX, más unos auriculares que permitan al pianista escucharse, proporcionan un excepcional servicio de silent que se conoce como QuietTime.

De todo lo expuesto, se puede comprender fácilmente que la inclusión de la opción QuietTime en el sistema necesita de la opción TFT MIDI Record System instalada en el piano.

Music Expansion

En sus dos posibles versiones “Platinum” (64 Mb.) y “Acoustic” (32 Mb.), esta tarjeta de memoria opcional, instalada en el interior de la unidad de control, lleva pregrabado de fábrica un extenso y variado repertorio de música, cuya duración llega a alcanzar las 35 horas en el caso de la versión “Platinum”. Para una mayor eficacia y facilidad de uso, la información se encuentra organizada en una serie de bancos, cada uno de los cuales cubre un diferente estilo de música (Piano clásico, Ragtime, Piano con acompañamiento, Jazz, etc.). Asimismo, el módulo contempla también una serie de bancos de usuario inicialmente vacíos en los que éste puede almacenar y organizar su propia música para su posterior reproducción.

La finalidad principal del módulo Music Expansion es la de proporcionar la posibilidad de almacenar, ordenar e interpretar un repertorio al gusto del usuario, sin requerir la intervención del mismo durante un largo tiempo.

PianoDisc PD87: piano de cola de 187 cms.

Los sistemas PianoDisc están diseñados para ser instalados en prácticamente cualquier piano de cola, con independencia de su marca y dimensiones. Para un perfecto funcionamiento, la instalación debe ser confiada obligatoriamente a personal técnico especializado, convenientemente autorizado por PianoDisc. El proceso de instalación y prueba del sistema electrónico e informático se resuelve en sólo unos dias, y para ello se suele hacer necesario el traslado del instrumento al taller, en donde los distribuidores PianoDisc disponemos del espacio y herramientas necesarios.

No obstante, desde hace muy poco tiempo existe también la posibilidad de adquirir un piano suministrado por PianoDisc con el sistema ya incluido de origen. Podemos asegurar, sin temor a equivocarnos, que esta es una de las opciones más interesantes, y probablemente la más económica del mercado, de hacerse con un instrumento con estas funcionalidades.

El piano utilizado en nuestra prueba corresponde precisamente a este tipo. Se trata del modelo denominado PianoDisc PD87, de 187 cms. de longitud, y que es el mayor de los tres tamaños que PianoDisc contempla en su pequeño y recién aparecido catálogo. Los otros dos modelos son el PD62 y el PD42, de 162 y 142 cms. de longitud, respectivamente. También mencionaremos que existe disponible un modelo vertical, el PD19T, de 119 cms. de altura.

Aunque el objeto primordial de este artículo es la descripción y toma de contacto con el sistema de reproducción automática 228CFX de PianoDisc, en Galimusic no hemos podido resistirnos a dedicar unas breves líneas al piano en cuestión.

Lo primero que resulta llamativo en el PD87 es su bajo precio. Por una cantidad similar a lo que cuestan pianos de marcas más o menos económicas (y bastante más baja, incluso, que los precios de ciertos modelos de estudio de marcas muy conocidas), disponemos de un buen piano de cola de un tamaño muy generoso con un equipamiento completamente a medida. Lógicamente, al tratarse de un sistema modular, el precio final del instrumento en su configuración final resulta muy variable, pero podemos decir que, incluso en su versión más completa “todo incluido”, el PD87 (y consiguientemente sus hermanos pequeños) equipado con un sistema 228CFX resulta a un precio actualmente sin competencia.

Respecto al piano en sí, brevemente podemos decir que el instrumento, ya de fábrica y sin retocar aún nada, se ha recibido con un excelente nivel de regulación, siendo la mecánica muy igualada en toda su tesitura. Por su parte, el timbre es muy agradable, de dureza media y correctamente distribuido en todo el rango de frecuencia. Es muy difícil describir un piano en palabras, y quizá lo más efectivo sea decir que es un instrumento que ha gustado mucho a mucha gente, incluso si nos olvidamos del sorprendente precio al que resulta, y de los miles de euros que sólo, de por sí, costaría el equipamiento que lleva instalado.

Impresión general sobre el sistema

De acuerdo con hasta aquí expuesto, y con las pruebas efectuadas por nosotros durante varias jornadas, los sistemas de reproducción automática de PianoDisc se revelan como una forma extraordinariamente eficaz de lograr que un piano pueda tocar por sí mismo, tanto música para piano solo como repertorio con acompañamiento de otros instrumentos.

Repartiéndolas en varias sesiones, nos hemos parado a escuchar las cerca de 35 horas de música que incluye el módulo de memoria en sus diversas variantes de estilo, y que sirven para darnos una idea exacta de las posibilidades interpretativas y las posibles limitaciones del sistema.

Para resolver de forma radical toda duda en este aspecto último, mencionaremos que el módulo de memoria incluye, en el correspondiente banco, piezas de envergadura tales como el Islamey, de M. Balakirev, o Scarbo, de la suite Gaspard de la nuit, obra de M. Ravel. La simple alusión a este hecho bastará para convencer a cualquier pianista o aficionado al instrumento de que el 228CFX es capaz de “tocarlo todo”, al margen de que cada una de las interpretaciones pregrabadas, debidas en cada caso a su correspodiente y anónimo pianista, sea acorde con la concepción personal que cada cual tenga de la obra. En este sentido, podemos encontrar disparidad de opiniones en nuestra audiencia, unas a favor y otras en contra, acerca de la versión de cada pieza seleccionada por el fabricante. De todas formas, no es nuestra intención, ni evidentemente tiene ningún sentido, valorar aquí la sensibilidad y el sentido musical en las interpretaciones pregrabadas, que son obviamente las del artista que lo grabó en el estudio, sino la capacidad que tiene el sistema de reproducirlas fielmente. Y en esto, el 228CFX se ha mostrado demoledoramente eficaz.

El rango dinámico natural del instrumento se encuentra totalmente cubierto por el equipo PianoDisc. Las piezas pregrabadas, tanto en la memoria interna como en los sistemas de almacenamiento extraibles (CD y Diskette) sirven para ilustrar cómo el SilentDrive permite tanto atacar sutiles pianissimos, como ejecutar estruendosos acordes en los máximos dinámicos del instrumento. También debemos comentar que, al igual que en un equipo de música, el usuario dispone de un control de volumen, manejable desde la botonera o desde el mando a distancia. Este control gobierna la intensidad en el ataque de las teclas, lo que permite al oyente ajustar el nivel sonoro del instrumento a su antojo.

Respecto a la reproducción de piezas con acompañamiento de otros instrumentos (funcionalidad posible con el SymphonyPRO), debemos indicar que la calidad y potencia de los altavoces Advent están perfectamente a la altura de las circunstancias. Asimismo, el usuario puede ajustar independientemente el volumen de cada una de las dos partes (piano o acompañamiento), para equilibrar el conjunto a su gusto.

Por otra parte, podemos afirmar que el nivel de realismo de los instrumentos del módulo de sonidos opcional SymphonyPRO es excelente y perfectamente adecuado para un equipo de estas características y precio. No obstante, como oyentes a los que nos gusta disfrutar del más genuino sonido de cada instrumento, debemos decir que, así como nos fascina y entusiasma el poder escuchar un instrumento acústico que, de forma natural, suena a las órdenes de un sofisticado sistema electrónico, la idea de combinar este auténtico sonido de piano con el acompañamiento “sintético” que proviene de unos altavoces, queda, quizá en un lugar un tanto “pobre” en comparación con la situación ideal (y técnicamente irrealizable) de tener el acompañamiento ejecutado igualmente por instrumentos “de verdad”. Por todo ello, el conjunto formado por la pareja SymphonyPRO y los altavoces Advent no será, seguramente, el accesorio favorito de los más puristas. Pero, desde luego, para numerosísimas aplicaciones y en gran variedad de situaciones y ambientes, esta opción constituirá un complemento al 228CFX de imprescindible utilidad

Repertorio disponible

Mencionamos aquí las diversas formas que el usuario tiene para obtener música reproducible en un piano equipado con el sistema PianoDisc. La variedad de ellas contribuye a que este sea precisamente uno de los puntos más fuertes del sistema.

En primer lugar, PianoDisc dispone de un inmenso catálogo de CDs que constituyen una completísima biblioteca musical, clasificada por diferentes estilos. Los usuarios pueden adquirir actualmente estos discos a precios bastante razonables. La lista de títulos se encuentra en permanente expansión, y los CDs están clasificados según el estilo.

Por otra parte, el sistema es compatible con otros sistemas reproductores del mercado, como el Yamaha Disklavier, y, por tanto, puede leer perfectamente el repertorio publicado para los mismos, lo que amplía aún más, si cabe, la ya de por sí enorme biblioteca disponible.

Como una interesantísima tercera opción, auténtico caudal prácticamente inagotable de recursos, queremos destacar el hecho de que el 228CFX reproduce perfectamente los archivos MIDI estándar. Esto constituye una fuente infinita y extraordinariamente económica de piezas de música, cuyos ficheros, convenientemente recopilados y trasladados por el usuario a un diskette de 3,5”, son fielmente reproducidos por el instrumento. Los usuarios más recelosos con el formato floppy deben saber que un solo diskette de 3,5 pulgadas (1,44 Mb.) puede almacenar cientos de minutos de música en formato MIDI, por lo que este soporte no es obsoleto en modo alguno para aplicaciones musicales. Por su parte, los archivos MIDI se pueden obtener actualmente tanto de colecciones gratuitas o de pago (ambas muy abundantes en Internet), como simplemente grabando el usuario interpretaciones propias o ajenas. Estas pueden registrarse bien mediante instrumentos MIDI estándar (teclados, pianos digitales, etc.), bien a través del TFT MIDI Record System de su PianoDisc.

En este punto, y como nota técnica, debe señalarse que el 228CFX sólo lee los archivos MIDI conocidos como de “tipo 0”. Sin embargo, mediante un simple programa de ordenador (existen varios a tal efecto) es posible realizar de forma directa e instantánea la conversión de un archivo MIDI de “tipo 1” a “tipo 0”, con lo cual en realidad esta circunstancia no representa inconveniente alguno, como hemos podido verificar en la práctica.

Expansión futura y consideraciones finales

Una de las más evidentes ventajas que exhibe el 228CFX es la de su particular modularidad. Esta característica permite que el usuario instale exclusivamente aquellas prestaciones que necesita en un principio, resultando así el sistema más económico. Posteriormente, el usuario podrá incorporar nuevas funcionalidades a medida que cambien sus necesidades en el futuro.

Otra característica singular de este sistema es que puede instalarse en prácticamente cualquier piano del mercado, inclyendo los verticales, por lo que el usuario puede escoger libremente el instrumento basándose en sus gustos personales en esta materia, y no en el rígido catálogo de un par de fabricantes. Pero, por otra parte, y como hemos visto, el producto PianoDisc también se ofrece ya instalado en un piano de extraordinario precio y excelente nivel de calidad, como hemos visto.

En definitiva, el 228CFX es un sistema que a ningún músico, profesional o aficionado, ni al público en general, va a dejar indiferente, tanto por prestaciones y características como por su interesante precio. Y para que Vds. puedan admirar las muchas virtudes de este sistema, desde aquí invitamos, por supuesto, a todos nuestros lectores y clientes a visitarnos…

Ya saben, como siempre… en Galimusic.